Rodar La Pelota Sobre El Tibial Posterior
Rodar la pelota sobre el tibial posterior es un ejercicio sentado con pelota para la parte profunda e interna de la pierna, especialmente el tibial posterior, que discurre por detrás de la tibia hacia el tobillo. En la imagen, el cuerpo se apoya sobre las manos detrás de las caderas mientras la pierna que trabaja se coloca de modo que una pelota pequeña pueda presionarse sobre el tejido blando de la cara interna de la pierna. El objetivo no es rebotar ni buscar un gran rango de movimiento, sino encontrar el tejido, respirar y aplicar una presión controlada donde el músculo se siente denso o sensible.
Este ejercicio resulta más útil cuando la parte interna de la pierna, el tejido que ayuda a sostener el arco o la zona justo detrás del tobillo interno se sienten tensos después de correr, saltar, trabajar las pantorrillas o pasar mucho tiempo de pie. El tibial posterior ayuda a sostener el arco y a controlar la posición del pie y del tobillo, por lo que este ejercicio suele utilizarse como calentamiento, herramienta de recuperación o trabajo accesorio de movilidad antes de sesiones más exigentes de tren inferior. El apoyo de las manos te permite ajustar con precisión cuánto peso corporal aplicas sobre la pelota.
La colocación importa porque la pelota debe quedarse sobre el tejido blando, no directamente sobre la tibia ni sobre el hueso del tobillo. Una posición estable de las manos detrás del cuerpo mantiene el torso lo bastante erguido como para desplazar la presión de forma gradual y te permite rodar despacio a lo largo de la línea interna de la pierna. Los pequeños cambios en el ángulo del pie cambian lo que sientes, así que las mejores repeticiones vienen de ajustes pacientes y no de balanceos rápidos.
Cuando se hace bien, la presión se mantiene suave, el tobillo sigue relajado y la respiración permanece tranquila mientras recorres la franja sensible del tejido. La zona que trabaja debe sentirse como una presión focalizada sobre tejido blando, no como dolor agudo ni como pinzamiento articular. Usa este movimiento para aliviar la tensión de la parte baja de la pierna, mejorar la tolerancia del tejido y preparar el complejo pie-tobillo para el entrenamiento sin forzar una presión agresiva sobre una zona sensible.
Fitwill
Registra tus entrenamientos, sigue tu progreso y construye fuerza.
Logra más con Fitwill: explora más de 5,000 ejercicios con imágenes y vídeos, accede a entrenamientos integrados y personalizados, perfectos para sesiones en el gimnasio o en casa, y observa resultados reales.
Comienza tu viaje. ¡Descarga hoy!

Instrucciones
- Siéntate en el suelo y coloca la pelota rodante bajo el tejido blando de la cara interna de una pierna, justo detrás de la tibia y un poco por encima del tobillo interno.
- Apóyate hacia atrás sobre las manos, con los dedos apuntando lejos de ti, y eleva lo suficiente tu peso corporal para controlar la presión sobre la pelota.
- Mantén relajado el pie que trabaja y el tobillo en posición neutra para sentir el tejido en lugar de machacar la articulación.
- Rueda lentamente a lo largo de la línea interna de la pierna, moviéndote desde la zona del tobillo hacia la parte baja de la pantorrilla con pases cortos y controlados.
- Haz una pausa sobre un punto sensible un momento y deja que la presión se asiente en lugar de rebotar sobre él.
- Desplaza ligeramente tu peso para cambiar la presión, pero mantén el movimiento suave y deliberado.
- Exhala al rodar hacia la zona más tensa y sigue respirando de forma constante durante la presión.
- Después de varios pases, recoloca la pelota y repite en la misma pierna o cambia de lado.
Consejos y Trucos
- Mantén la pelota fuera de la tibia; la presión útil debe quedarse sobre el tejido blando detrás del borde interno de la tibia.
- Pequeños cambios en la altura de la cadera marcan una gran diferencia en la presión, así que usa las manos para afinar la carga antes de rodar más lejos.
- Si el tobillo se siente pinzado, mueve la pelota un poco más arriba o más abajo en lugar de forzar el mismo punto.
- Un pie relajado ayuda a sentir mejor el tibial posterior que apuntar o encoger activamente los dedos.
- Los pases lentos son más eficaces que los recorridos largos y rápidos porque este tejido responde mejor a la paciencia que a la velocidad.
- Si la zona está especialmente sensible, dedica menos tiempo y usa menos peso corporal en lugar de presionar más.
- Usa este ejercicio antes de correr o de entrenar piernas cuando el arco o el tobillo interno se sientan rígidos, no como una sesión de dolor a máxima presión.
- Detente si aparece entumecimiento, dolor agudo u hormigueo hacia el pie.
Preguntas Frecuentes
¿Qué trabaja Rodar la pelota sobre el tibial posterior?
Se enfoca en el tejido profundo de la parte interna de la pierna alrededor del tibial posterior, que ayuda a sostener el arco y controlar el tobillo.
¿Dónde debe colocarse la pelota durante este ejercicio?
Colócala sobre el tejido blando detrás del borde interno de la tibia, justo por encima del tobillo interno, no directamente sobre la tibia ni sobre el hueso del tobillo.
¿Qué presión debo usar?
Usa solo el peso corporal suficiente para notar una liberación firme y controlable. Si tienes que tensarte mucho o contener la respiración, la presión es excesiva.
¿Es un ejercicio de estiramiento o un trabajo de masaje?
Se parece más a un ejercicio de liberación de tejido blando. Estás rodando y presionando el tejido, no realizando una repetición de fuerza.
¿Pueden hacerlo los principiantes con seguridad?
Sí, siempre que mantengan una presión ligera y eviten rodar directamente sobre el hueso, el dolor agudo o el entumecimiento.
¿Por qué tengo las manos en el suelo detrás de mí?
El apoyo de las manos te permite controlar cuánta parte de tu peso corporal va sobre la pelota, de modo que puedas ajustar la presión sin perder el equilibrio.
¿Cuándo es más útil este ejercicio?
Encaja bien antes de correr, saltar, trabajar pantorrillas o en cualquier sesión en la que el arco y el tobillo interno se sientan tensos.
¿Cuál es un error común en este ejercicio?
El mayor error es presionar demasiado y rodar sobre el hueso en lugar de sobre el tejido muscular.

